viernes, 25 de noviembre de 2011

Carlos, el maestro gordo de Tec

Un día, me mentí a los chat rooms de Terra. Busqué algo así llamado M2M, o sea hombre a hombre. Quería platicar y ver que onda.

Era como la 1 AM, fue cuando me contacto Carlos. Estuvimos platicando y vivía a escasos 5 minutos de casa. Me dijo que estaba solo y que si quería ir a "platicar" a su casa. Creo que dijo que tenía como 30 años.

La verdad me dio un poco de ansias y miedo, ir a casa de un total desconocido, sentía que acabaría descuartizado.
Me estacioné como a una cuadra y busqué su casa, vivía en un apartamento en el segundo piso. Abrió la puerta y sopas, era un gordo grande grande.
Me invitó a pasar a su recámara directamente, vivo el muchacho. Me dije, que rayos estoy haciendo aquí y a esta hora.
Me brindó un poco de "confianza" saber que su hermana vivía en el primer piso.  En fin, estuvimos platicando de la carrera, de la vida, mentí un poco sobre mi vida y no sé por qué, creo que quería ser anónimo, es más hasta me cambié el nombre. Me sentía en una película mala.

Me dijo que era gay solo para los que tenían que saber y que era maestro de un campus Tec Milenio.

El lógicamente era más experimentado y le dije que yo no tanto y me explicó algunas cosas de los gays.
Que había unos que si lo hacen muy fuertes te dejan sangrando el culo.
Que le gustaba el beso negro, es decir lamer el culo de tu pareja. Cosa que no hicimos, esa onda como que no me gustaría intentar.

Me besó apasionadamente, me dejé llevar.  Luego me hizo el sexo oral y no lo hacía tan mal.
Fue con él a quien pude penetrar totalmente, los otros habían sido casos fallidos.  Se puso en posición de perrito y yo por detrás veía sus grandes nalgotas y digo enormes porque era bien gordo. Me pasó el lubricante, le eché y le di hasta adentro.
El gemía y gemía y yo me sentía el rey del mundo, cogiendo al Titanic.

Tenía la ventana abierta y el decía que no se veía para adentro, no sé si los vecinos escucharon o vieron, espero que no.

Me vine cuando lo penetré después de un rato. Claro, usé condón. Ahí estuvimos un rato, hasta que me sentí incómodo y le pedí la regadera. El ya se había cambiado, y no le vi el pene!!! Primero porque como que no se dejó ver del todo, supongo que por lo gordo también se le escondió otro poco.

En fin, me retiré, como prostituto en la madrugada y partí a casa. Lo disfruté, creo que sí, estuvo raro, sí, muy raro.

Como un año después lo vi en otra ciudad, el estaba con su mamá y hermana, supongo. Creo que me vio, pero la verdad no dijimos nada y todo quedó ahí, en el olvido.

martes, 25 de octubre de 2011

Manuel, mi amigo de la universidad

Un gran amigo de la universidad, lo conocí hacia los últimos semestres. Era muy buen muchacho, muy tranquilo. Su nombre, Manuel.
Nos hicimos grandes amigos, íbamos al cine, fiestas, etc, todo tranquilo. Vivía algo lejos de casa y cuando salimos de la escuela nos empezamos a ver menos. A menudo charlabamos, saliamos, etc, se fue haciendo distante la amistad, pero sabíamos que existíamos.
Un día por obra del destino desapareció, digamos 1 año o algo así.
Yo estaba enrolado en mi trabajo y en mi vida y me siento culpable de haberme alejado, pero bueno él tampoco hizo mucho intento por eso... y un día me lo explicó.

Me citó en un café en el centro de la ciudad. Me dijo que se disculpaba conmigo por haberse alejado tanto tiempo, que tenía problemas y no quería involucrarme en eso, que yo no merecía su amistad.

Me sorprendió que hubiera dicho que yo era su mejor amigo y que me apreciaba. Me recordó que hace años me preguntó que sí yo lo consideraba su amigo y que yo le había dicho que ¡claro!, y el me había dicho que no me merecía como tal.
La verdad no me acordaba mucho de eso, pero sí de que hicimos ese comentario tiempo atrás.

Mientras el café y la plática y su risa nerviosa, me confesó que él era gay. No me esperaba eso, yo le había conocido una novia y creí era feliz en esos asunto. Pero me di cuenta que tenía problemas con aceptar su asunto y que su familia se estaba involucrando o sospechando, él necesitaba liberarse de eso, pero en esa transición sintió que no merecía amigos, creyó que lo rechazaría. Se alejó.
Aclaramos el punto, y le dije que para mi lo importante era su amistad y no su preferencia. Sentí que el apoyo era fundamental.
Se quedó muy feliz por la plática y todo estuvo bien.

Nos vimos en otras ocasiones y platicamos del asunto. Tenía muchas dudas y buscaba en internet respuestas a sus dudas, empezó a ir con una psicóloga.
En su trabajo conoció a un chavo abiertamente gay y él no lo concebía.  Eso lo llevó a conocer a otro chavo con el que me dijo que estuvo a punto de tener relaciones, pero era tanta su culpa que no pudo intentar nada. Se asustó.

Un día me dijo llorando que él no quería ser "así", que el deseaba casarse un día y tener hijos, que lo veía muy difícil. Su historia me conmocionó.

Fue ahí cuando tuve que confesar un poco de mis historias. Le dije, "mira es normal que 2 chavos se diviertan y se masturben juntos, y si es de mutuo acuerdo pues también que tengan relaciones", le dije, "yo lo he hecho y es algo que me tiene sin cuidado, es pura experiencia, conocimiento, puede llegar a ser divertido".
Se sorprendió mucho, no se lo esperaba. La verdad no quería yo contar mi manera liberal de ver la vida, pero lo vi sufrir. Se shokeó, pero a la vez sintió que lo entendía más.
Le dije, "mira, calma con tu vida, haz lo que tengas que hacer"
Me dijo riendo, que ya no quería ir con la psicóloga, pero que volvería para aclarar ciertos puntos.

Yo, su gran amigo, diciéndole que se calmara con sus problemas y que viviera todo de una manera más relajada. Bien o mal, ese fue mi consejo.
Su morbo pudo más, y le conté de mis experiencias previas. Como ya me había confesado él mucho, sentí que debía corresponder.
Le conté lo que había hecho y que yo no le veía importancia, que fue un momento, un gusto y ahí quedó todo, se sorprendió que incluso lo hice con gente que conocí por internet.

Creo que nos hicimos amigos de más confianza. El pareció sentirse aceptado. Muchas veces las pláticas giraron en torno al sexo. Un día me acompaño a vigilar la casa de una amiga que estaba de viaje, de hecho era muy cerca de su casa, estuvimos viendo la televisión en la sala.
Platicamos de mi recién hecha circuncisión, le conté como había estado y todo eso.
Salió el tema otra vez del sexo y le dije que era común que los chicos se masturbaran. Le dije que que tal si subíamos a la habitación y nos la jalábamos juntos.
Muy sorprendido y muy dudoso dijo "bueno"

Estuvimos en el cuarto, me bajé los pantalones, le mostré mi pene y mi circuncisión. Le gustó y se excitó. Me lo chupó y me dijo que lo tenía muy rico. Le dije haz lo que quieras con el, es tuyo por este momento.
Simplemente no pensé en nada, luego yo le hice sexo oral, y también lo disfruto. Quiso besarme y le dije que no era buena idea, no estaba yo acostumbrado a eso, pensando que eso involucra más cosas.
El como gran amigo mío, besarlo no me caía el veinte, la idea era puro sexo.
Lo masturbé, me masturbó. Terminamos, nos limpiamos, fue todo.

Seguimos saliendo como amigos y la pasábamos padre, esa barrera de secretos se había roto. Claro que estar solos de nuevo podría pasar algo, pero no lo buscábamos.
Un día que nos vimos en mi casa, me dijo que quería ser penetrado. Llevó películas pornográficas gay que había adquirido en los puestos piratas. Vimos parte de las películas, hicimos sexo oral, intenté penetrarlo, pero no tenía yo mucha experiencia en ese tema, no pude entrar bien, no tenía lubricante, creí que con el condón sería suficiente.
Le dije "no puedo entrar", a ver entra tú a mi culo a ver que tal. Le agradó la idea, aunque el era más de ser pasivo. Tampoco pudo entrar bien, así que sólo nos estuvimos restregando hasta eyacular y claro, viendo las películas. Sólo disfrutábamos el momento.
Así lo hicimos en total yo creo unas 3 veces.

¡Luego desapareció!
Fue despedido de su trabajo y batalló para encontrar otro. Se desesperó, su familia lo presionó, le confesó a su macho-hermano que era gay.
Un día lo llamé y me dijeron que se había ido a otra ciudad. Y yo, no entendía porqué se había ido sin despedirse, sentía que se sintió culpable por lo que hicimos.
¡Estuvimos sin hablar 6 años!, en ese tiempo hablé con su hermana y su mamá. No me dijeron porqué se fue, yo lo llamaba y no lo encontraba. Así paso el tiempo.

Un día me localizó, me llamó para decirme que que gusto encontrarme y que me invitaba a su boda en EUA. Me sorpendió, pero me dio mucho gusto. Yo ya estaba casado y me dio mucho gusto reencontrarlo después de tanto tiempo.

Yo sé que soy culpable de tentarlo, pero el siempre tuvo libertad de hacer lo que quiso.
Actualmente él es una amigo muy estimado por mi, y lo que pasó entre nosotros quedó como un recuerdo. Es más ni siquiera se volvió a tocar el tema.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Tomás, el de los domingos

Un día conocí en línea a Tomás. Nos citamos un domingo a medio día, algo cerca de su casa.
No sabía nada de él y yo no tenía nada que perder.

Manejé al cruce donde quedamos de vernos y veo un auto compacto con un señor!! lentes grades, sweater no muy moderno. Me hace una seña y me preguntó de carro a carro que si yo era yo.
Se estacionó, e inmediatamente me invitó a su casa que estaba ahí cerca. Dudé y le dije que mejor en otra ocasión. No me latió mucho de primera impresión.
Pero me dijo algo así, "andale, un ratito, estoy aquí cerca y es que ya quiero" - Oh, ¿ok? dije yo.

Lo seguí en mi auto y llegamos a un complejo de departamentos, vivía en un tercer o cuarto piso. No era un lugar muy grande. Me dijo que vivía con sus hermanos, pero que no estaban en ese momento y que era un lugar seguro. Total accedí.

¡El tenía unos 40 años! Era algo así como un Contador público, no muy alto, algo de canas. Yo estaba más chavo, digamos 27 años y la diferencia de edad sí era notoria.
En fin ahí estoy platicando con este señor cuarentón, look de nerd... Fuimos a su recámara. Nos quitamos un poco la ropa, él quedó en trusas blancas como de niño. Ah para esto, puso una película pornográfica gay por supuesto. La verdad ni vi la película, y de hecho me ofreció que me la llevara y luego regresarsela.(!)

Ahí con sus calzones blancos, se me antojo tocarlo, sacarle su pene y chuparlo. Era un buen paquete, con circunsición, muy limpio él. Encuerado, él era perfecto, buen cuerpo, flexible, muy antojable, nada que ver con su look de primera impresión.  Y lo hicimos, o medio lo hicimos.
Yo recostado, me puso un condón y se subió arriba de mi. No sé que pasó, no logró entrar totalmente, de hecho sentí un poco de molestia después de un rato, así que tuvimos que seguir por otros medios.

Me hizo un rico sexo oral, agarré su cabeza y le seguía dando, me chupó todo, pene, huevos y todo, y lo hacía bien. Creo que su edad y experiencia quedaron claras.
Me hizo eyacular, mientras él lo seguía haciendo, acabó con todo el semen en su boca y se lo tragó.! Estaba yo shokeado. Esto parecía una película porno en vivo siendo yo uno de los protagonista.
Terminamos y le pedí la regadera, se metió conmigo.

Luego en más confianza me dijo que que sangrón yo por pedir la regadera, que claro que sí me la prestaba.
Lo seguí viendo otros 2 domingos después de eso a a la misma hora.
Después del baño se ponía guapo, jeans, camiseta normal, se quitaba los lentes. Se transformaba!, se veía mucho más joven.

En una de esas me dijo que le gustaría que nos siguieramos viendo. Que fueramos al cine, a cenar.... y yo no decía nada. Mi intención era sexo en privado y solamente, el quería llevar la relación a otro nivel. Y yo no estaba para nada interesado en eso. Entendí que él era gay abiertamente.
Nos dejamos de escribir y se acabó.

Recuerdo bien a Tomás y su casa y nada más. No sé que sea de él hoy en día, pero debe andar rondando los 50 años.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Giovanni, en un sex shop de Miami

Cuando fui a Miami con unos familiares me la pasé divertido. Quería conocer y explorar y sentía que la ciudad era ideal para eso.
La verdad fui tímido. Estuve a punto de entrar a un bar denominado "bear bar", fue cuando supe lo que era. Un lugar donde se reunen hombres grandes, peludos, algunos en moto. Estuve ahí afuerita y dije, esto es mucho para mi, delgado y lampiño. Me sentía agua fresca en un oasis y mejor me retiré.

El último día antes de partir de regreso a México, nos hospedamos en un hotel muy cerca del aeropuerto.
Y justo cerca del hotel había una Sex Shop. Ya había conocido algunas en EUA, vi que era algo normal, iban incluso parejas y digamos era como gente haciendo el super. Sin embargo en Miami, es un tema distinto (después me di cuenta).  Me decidí a ir, tomé el auto rentado y me fui a la aventura, quería algo de morbo y tal vez ver una película gay en las cabinas.

Entré a la tienda, y estuve curioseando, sí había movimiento de personas. Muchos hombres claro. Con un poco de nervio entre a las cabinas de televisión. Un lugar obscuro, ya adentro vi muchos hombres parados ahí sin hacer nada, parecería que estaban en fila, afuerita de cada cabina.
No sabía ni que pensar, alcancé a ver un letrero en inglés que decía que estaba prohibido andar merodeando o algo así y que las cabinas eran de uso individual. Y yo pensando que hacen estos merodeando. Todavía tenía inocencia en eso.... pero entendí rápido las intenciones del lugar, sobre todo cuando en la cabina vi una ranura donde podía yo ver al vecino o viceversa, algo así como un Glory Hole.

Me sentía totalmente fuera de lugar, más bien no sabía como actuar. Me mentí en la cabina, luego me cambié a otra. No sé cómo estuvo, pero alguien se metió conmigo a la cabina. Era un gringo de unos 40 años, creo que traía shorts, era medio extraño, no sé... no guapo, no feo, era un gringo típico.
Me sentí extraño. Me empezó a tocar e hice lo mismo, se bajó el pantalón. Toqué su pene y en eso le dije en inglés claro, que si estaba bien que estuviéramos los 2 en una cabina, yo acatando según yo las reglas. No quería problemas en un país extranjero y menos que me fueran a cachar.
Hizo cara de duda y no sé como estuvo que mejor se salió de la cabina. Ahí me quedé yo o me cambié otra vez de cabina no sé. Sabía que jugaba con fuego, y empezaba a entender cómo funcionaba la situación.

En la cabina, estuve viendo una película y la excitación me hizo masturbarme un poco. Fue cuando se asoma un gringo por la ranura esa. Me veía con cara de que me quería comer, trataba de ignorarlo y sólo exhibirme, pero luego pone su pene ahí, estaba medio flácido y le hice el favor de tocarlo un poco, no pensaba chuparlo ni nada.
Salimos y como que me hizo señas de que lo siguiera, no sé eso está borroso en mi memoria, pero recuerdo que era un gringo señor de unos 42 años, grande, güero, con barba creo, no era un Bear como los que describí antes, parecería un padre de familia o un ejecutivo.
Este señor se fue a la caja, estaba comprando condones!!! y ahí recapacité y dije ayy wey, este me va a coger, la verdad me asusté un poco y quise salir corriendo de ahí.
Me fui a la salida, este hombre me pretendía seguir y en el estacionamiento, junto a su auto estaba un chavo y me dirigió unas palabras.
Todavía yo le contesto en inglés y me dijo que si hablaba español. Me quedé platicando con él. El otro, el gringo, salió y me vio y yo totalmente me hice el despistado. Me quedé junto a este chavo latino. Resultó ser de Ecuador, dijo que estaba en Miami por unos días, pero que vivía en Los Angeles. Me invitó a irnos en su auto a otro lugar a lo cual accedí, sobre todo porque ya no quería yo ver al Gringo con cara de sexoso.

Total, me fui con Giovanni, así se llamaba, él era un chico de unos 30 años, con algo de barba disipada, no muy alto, de buen ver. Hoy en día no recuerdo mucho su rostro, realmente no lo vi por mucho tiempo!!  Nos fuimos en su auto, me daba un poco de miedo irme con un extraño. Me dijo que si ibamos a un Motel y yo, me hice el interesante. Le dije que no traía dinero para eso, pero que el pagaría. No estaba seguro de meterme a un motel y le dije que mejor no. Además insinuaba que el sería el activo y yo el pasivo. Ya me veía yo en las noticias, muerto! no sé, pasan muchas cosas por la cabeza.

Me sugirió entonces ir a un lugar que el conocía, era una calle por no sé que rumbo y que nos quedáramos en su auto.
Se estacionó en esa calle amplia, con muy poco tráfico y algo obscura. Nos besamos un poco. Me invitó a chuparle la verga. Insisto en que los autos son lugares incómodos, y empecé a hacerlo del lugar del copiloto al asiento del conductor y el empezó a disfrutar.
No tenía circunsición y ahí me las ingenié un poco para darle placer, me gusto a mi también hacerlo, de repente me atragantaba o me daban nauseas, pero pude sobrellevarlo.
El decía cosas sucias, bueno normales. Me decía "sácame la leche", "te gusta mi lechita", "uy que rico papi", etc. Me sentí un perro sucio. En fin ya estaba ahí, tenía nervios que alguien llegara, pero el estaba al pendiente.

Me dijo que me quería meter el dedo a mi trasero y que yo también se lo metiera. Pude muy poco porque el sentado, pues mi dedo no alcanzaba mucho, pero yo en posición agachado hacia su pene pudo meterme el dedo todo lo que quiso.
La verdad me dolió un poco y me sentía incómodo, pero él parecía disfrutarlo, así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que venía la policía!!!, prendió el auto y arrancamos me dijo que me quedara agachado y así fue.

No tuvo orgasmo ni nada, pero parece que todo estuvo bien. Me dijo que me dejaría en el Sex Shop, donde estaba mi auto. Nos despedimos y claro no volví a saber de él.

Lo que me queda de aprendizaje de esta experiencia, es que puedes conocer a alguien en el lugar más inesperado, y te puede llevar en su auto a que se la mames y te meta el dedo por detrás, sea o no placentero.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Andy, el estudiante nerd de maestría del Tec

Sentí que lo de Alejandro era un jueguito arriesgado. Estuvo bien para probar, pero yo en ese momento quería alguien más compatible y tal vez de mi misma edad.

Fue cuando entre a anuncios de Starmedia y vi un anuncio que decía algo así "Busco a alguien para que como cuates conocernos".

Le escribí, se llamaba Andy y era foráneo, de Veracruz. Me dejó su teléfono y le llamé. Me mandó foto normal y dije ok hablemos. Le llame y platicamos muy padre.
Me dijo que estudiaba Maestría en el Tec, pero que no trabajaba. O sea todavía era estudiante, pero tenía casi mi edad. Un día quedamos de vernos en una plaza cerca de su universidad.
Nos conocímos, platicamos, era sábado y me dijo qué tal si vamos al cine. Se me hizo medio raro, pero claro como yo estaba medio nervioso, fuimos en mi auto al cine más cercano, vimos la cartelera y terminamos viendo Las locuras del Emperador, creo que es de Disney. Sí estuvo padre la película, pero fue raro ir con un chavo desconocido al cine.

En fin, al final lo llevé a su casa y creo que me dijo que pasara a conocer su cuarto. Vivía en una casa de huespedes o algo así y compartía el cuarto con otro estudiante. Me dijo que su roomate estaba de vacaciones o algo así.
La verdad no creí que fuera a pasar nada y yo no iba con esa intención. El se veía un chavo serio, con lentes, un tanto nerd, no muy de moda. Nadie juzgaría que fuera gay. Me contó que acabando su maestría se regresaría a su tierra.

No sé como estuvo, me propuso que jugaramos a algo y el que perdía se iba quintando la ropa. Y yo, oh!! este chavo tan seriecito y tan aventado. El juego más tonto consistía en lanzar una moneda y si caía aguila te quitabas una prenda.
Ok acepté y empezó el juego, me quité un zapato, luego el, su cinturón. Luego yo otro zapato, luego el se brincó todas las prendas y se quitó el pantalón y quedó en calzones.!!! Madre santa, donde estoy, un chavo frente a mi con la intención de ver nuestros cuerpos desnudos.
Tuve que quedar en ropa interior también. Nos tocamos, nos hicimos mutuamente el sexo oral, primero uno luego el otro, luego en posición de 69.

Su pene era grueso, sin circunsición y un tanto curveado, de repente me tocaba la campanilla y  me daban náuseas, pero ahí la fui llevando. Lo masturbé y Eyaculó, en mi mano, es su pecho.  El mi hizo sexo oral, se veía que traía más experiencia, aunque decía que sólo había estado con un amigo. Siguió, chupando, lamiendo y sentí un orgasmo seco!!! Yo solo sabía de eso y que los hindúes podían lograrlo. Fue una sensación super extraña y se lo dije, no se sorprendió ni nada, sólo dijo, ok. Pero para mi fue algo totalmente nuevo y creo que fue la única vez que pasó. Supongo que fue entre el nervio y la novedad, y estar en una casa de huéspedes.

Terminamos, ahí estuvimos un rato, trajo kleenex y agua para beber. Nos vestimos. Quedamos de hablarnos y así fue. Para esto nos estuvimos mandando mails.
Su horario se complicaba, el mío también.

Yo en él buscaba un fuck-buddy, realmente un oral sex buddy. Se me hacía más centrado, más ordeando, me gustó estar con el.

Coincidimos creo que otras 2 veces, una en mi casa, cuando todavía yo vivía con mis papás. Fue un día que no había nadie.
No nos besamos nunca, no era la intención. Solo sexo oral bien dado, me dijo que si había estado practicando porque había mejorado la técnica.
Me la chupo a mi también, me puso en posición de coger, pero sólo para frotar la punta de su pene abajo de mis huevos. Eso lo exitaba, yo creí que me la iba a meter así en seco, pero dijo que no me apurara, confié en él. Nos divertimos.

Luego por email le dije que me sentía muy a gusto, que en este momento estaba yo bien así con puro sexo oral, Me dijo que no me preocupara que el también, que si luego queríamos intentar otra cosa que lo veríamos, nunca dijimos quien de pasivo o activo ni nada de eso.
Luego de eso solicité vernos o tomar un café o algo, así como habíamos ido al cine, vaya quería conocerlo más.
Salió con cosas de tiempo, juntas de equipo, la Maestría, el Tec, etc.
Luego en Starmedia que fue donde lo encontré, vi sus mismos anuncios, con sus palabras clave. Me sacó eso de onda, tan bien que estabamos, cosa que no reclamé, no eramos nada. Pero sí había yo dicho que mientras nos viéramos yo no intentaría nada con nadie más por respeto y por salud, me explico.
Luego examenes finales, luego se fue de la ciudad.
Le escribí en otra ocasión, el ya estaba allá. luego mandé mail y no recibí contestación. Luego de mucho tiempo también escribí y nada.
Ya no le interesó la amistad, ni nada del pasado. No sé que fue de él.

Aunque fue algo muy corto, me agradó estar con él. Para mi esto seguía como un experimento y el fue el ideal.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Alejandro, el primero


Un día un chavo me envió mensaje, platicamos, me envió foto, era más chavo que yo y dije, bueno vamos a conocerlo. Su nombre, Alejandro.
Un chico de 19 años, empezaba la universidad o algo así, muy hablador y deshinibido. Me vio como alguien más grande y con trabajo. No era mala onda. Nos vimos en el estacionamiento de una nevería en una colonia de clase media alta. Llegó caminando y lo reconocí, subió a mi auto, platicamos y todo hasta que me dijo, por qué no vamos a un lugar.
Sudé frío, le conté que no tenía experiencia ni nada y me convenció de ir a un terreno privado donde dejan pasar autos pagando una cuota. Total me animé, presentía que pasaría algo, pero él me dijo que ha ido con amigos y amigas a tomar cerveza o solo a platicar ya que es un lugar privado, etc. Yo sabía que ese lugar tenía fama de parejitas que iba a cojer.
Fuimos y pagué yo, 100 pesos por entrar. El lugar estaba lleno de autos, era un espacio muy abierto y obscuro, la luna era lo único que iluminaba.
Es rumbo a una montaña, un lugar super obscuro. Platicamos y platicamos, no sé bien como estuvo, me empecé a sentir en confianza, lo tomé del hombro, nunca en la vida quise besarlo, pero se dio la situación porque el lo incitó.
Después nos tocamos sobre el pantalón, se lo bajó y le hice sexo oral!!!!
Nunca en la vida lo había hecho, sólo lo había visto en la películas, hizo el asiento para atrás, se descubrió el pecho, y ahí lo tenía yo en el otro asiento merenándome a este chavo.
Sentí raro tener su pene en mi boca, no tenía circuncisión y ahí hice lo que pude por un rato.
Dije ya estoy aquí, sé que de esto no pasará. Yo no traía ni condones ni nada, no iba preparado a eso.
Alejandro terminó sobre su pecho, yo no traía Kleenex ni nada, así que solo se acomodo la ropa y listo. Yo con cara de shock, me dio risa, no le importó la limpieza de after-sex. Sobre todo porque me dijo que después iba a una reunión de amigos, a la cual yo lo llevé.
Bueno, se terminó eso y listo quedamos de hablar. Lo dejé cerca de donde lo recogí, ya que me dijo que por ahí vivía.
Me dijo, que efectivamente yo apenas era uno que comenzaba sin mucha experiencia, jajaja. Tal vez lo hice medio torpe.

En otra ocasión lo vi. Esa vez no pasó nada. Me llevó a casa de unos amigos!!!! cerca de donde lo recogí la primera vez, ahí estuvimos platicando con una amiga de él y un amigo. Como que ellos sabían que onda conmigo, sólo me presentó y realmente yo no hablé mucho. Era medio extraño, yo era más grande que ellos y yo parecía lo conquista de Alejandro.
Luego lo llevé por ahí cerca a otro colonia, me dijo que realmente vivía por ahí en un departamento, pero como apenas me estaba conociendo que no me daba mucha información.

No sé, algo en él y su franca apertura fue lo que no me agradó del todo.

Después de eso ya no nos vimos y ahí quedó todo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Conociendo chavos que quieren sexo

Después del postear anuncio y ver otros tantos, estuve en contacto con varios hombres.
Siempre con nervios, claro, el anonimato del Internet me permitía ser más aventado.
Chatié con algunos, email con otros, incluso hable con algunos por teléfono. Wow, no sabía que tener encuentros fuera tan rápido en la época moderna. Pero bueno, no fue tan rápido en mi caso.

Recuerdo que me cité en una cafetería con un chavo.
Cuando lo vi no sabía ni cómo era él, pero lo esperé en la barra y me hizo una seña y supe que él era él.
Nos pasamos a la mesa a tomar un café. El era foráneo, trabajaba en no se donde y compartía departamento con compañeros de trabajo o algo así. Se veía un chavo normal.
Yo sentía mucha curiosidad por saber de él, si era gay, bisexual o que onda. Creo que me dijo que había tenido poca experiencia gay, pero que le gustaba, que lo habían penetrado y que era muy "rico".
Insinuó que fuéramos a un lugar, pero yo tan nuevo en esto, como que puse barras y no se hacía en un acostón con alguien que acababa de conocer.
Aparte no me agradó su pelo salido de la nariz y físicamente pues era equis.
Nos despedimos y no lo volví a ver ni saber de él.

Conocí luego a 2 chavos, uno de la universidad pública y otro del Tec. Fue lo mismo, nos citamos en un lugar. Al primero en su universidad, me dio su celular, le llamé y nos orientamos hasta que nos topamos.
La verdad no me simpatizó nada, se me hacía muy aventado, estaba feo y le sorprendió que yo tuviera carro, lo terminé llevando a la parada del camión y fue todo.
El otro chavo, lo vi cerca de donde vivía con sus roomates, platicamos, no hubo click ni nada y lo termine llevando a su casa.

La verdad nunca iba yo con intención de cojer ni nada, sólo quería conocer gente y ver cómo era este rollo.
Me di cuenta que era algo arriesgado estarte citando con alguien que ni conoces, era raro el que enviaba la foto. Pero sentía aceptación y la emoción me atrapaba, aunque no fuera a pasar nada, me divertía.


jueves, 11 de agosto de 2011

Ser libre y todo se hace interesante


La historia continua...

Fue decisión personal ser libre, quería enfocarme a terminar los estudios y a viajar.
Lo hice, dije ya no más novia por un buen rato. Se terminó mi vida de andar de novio, comprando tarjetitas amorosas y tanta estupidez. Por ahora la vida sería distinta.

Viajé al extranjero, hice nuevo amigos, mi vida dio un giro interesante. Me divertía, pasaron los años y sexualmente estaba inactivo. Al principio estaba bien, luego quería involucrarme con alguien, pero ¿con quién?
La verdad ya no me quedaron ganas de pagar por sexo y pues así de fácil que alguien te haga el favor, pues no. El temor de las enfermedades sexuales fue siempre una alerta, a veces decía prefiero estar solo y sin sexo, pero saludable.

Y pasaron más años. El Internet se popularizó y era fácil buscar pornografía. Mi curiosidad abrió el panorama a fotos explícitas de todo lo legalmente permisible.

Sí me sentía solo, a veces me ponía triste. No compartir tu vida con alguien es feo.

Al rondar los 25 años quise conocer gente por medio de los sitios de búsqueda de pareja. Conocí varias chicas con las que salí y no pasó nada. O ellas o yo poníamos un "pero". Me contactaron chavas con novio, divorciadas, con hijos, etc. Era todo un menú. Sabía que no sería una tarea fácil salir con alguien.

Un día me inscribí a otro sitio de chavo busca chavo, dije, bueno a ver que pasa. No me puedo cerrar a todas la opciones. La verdad al principio lo hice con la idea de solo postear un anuncio y saber como funcionaba. Me llegaron avisos de chavos jóvenes, incluso señores que deseaban un encuentro. ¡¡Orale en que rollo me estoy metiendo?. Sentía que todavía eso era entretenido.  Incluso varios ofrecieron conocerme por el puro hecho de ver que onda. Y lo hice y ahí viene lo interesante...

martes, 9 de agosto de 2011

El parteaguas en mi vida

Después de la relación que tuve con esta chava y del calvario familiar en el que me involucré. Decidí ser libre por un tiempo.
En primer lugar quería enfocarme a mi escuela. Estaba yo emocionado con el asunto de la universidad y dije esto es mi futuro, mejor me enfoco.
Empecé a tener más amigos, a salir, me divertía mucho, empecé a madurar y con eso de ser libre lo disfruté mucho, comencé a trabajar... todo interesante.

Sin embargo, yo me sentía muy triste por haber roto con Sofía. Fue duro como terminamos, pero hubo días en que yo me ponía a llorar, porque verdaderamente la amé y porque la extrañaba.
En el fondo yo deseaba que hubiéramos continuado la amistad aunque sea.

Un día me armé de valor y quise buscarla, hablar con ella, no sé ni para qué, pero yo necesitaba hablar con ella. Creo que ya había pasado medio año o más, no sé.
Me decidí y fui a buscarla a su escuela, ya estudiaba ella universidad, entré a la escuela, la aseché como un zorro asuto, vi que se despidió de sus amigos, se fue caminando, la seguí, ella no me veía. Cargaba sus libros, fue a la parada del autobús con su credencial en la mano, frente a un 7-11.  Crucé la calle y en eso me vió, me ignoró, me acerqué y le dije que quería hablar con ella. No quiso, me ignoró otra vez, se detiene un auto compacto abre la puerta se sube y me deja ahí solo.

Me sentí estúpido, solo y abandonado. En realidad yo no tenía nada que hablar con ella, pero un impulso me hizo hacer todo eso. Tal vez quería que supiera que yo era feliz y que me iba bien, que era exitoso en lo que hacía.

Luego me enteré que ella tenía novio, lógico el del auto compacto. Luego me la topo dentro de una nevería en una plaza comercial, claro iba abrazada de él y en compañía de su mamá.
Que rápido la mamá la convenció de olvidarme e involucrarse con ese tal Eduardo.
Luego me enteré que ella se casaría...

Al final de cuentas agradecí que hubieramos terminado, lo que me quedaba era olvidarla. Yo quería estudiar, viajar, conocer el mundo. Ella sería una limitante egoísta.

Es aquí cuando viene el parteaguas, el antes y el después de Sofía. A veces me pregunto que hubiera sido de mi de haber seguido con ella, me hubiera casado muy joven, no hubiera viajado por el mundo, hoy tendría hijos de más de 10 años, menos cantidad de amigos....
Por algo pasan las cosas.

jueves, 4 de agosto de 2011

La novia que amé

Hace tiempo no escribía. Estaba en otro asuntos. Continuando con la historia...

Ya estaba yo en universidad y todo fue bueno, padre.
Provenía yo de una preparatoria privada y llegar a la universidad pública es un cambio drástico.
Me refiero a que todos te ven como el fresa, el sangrón. Pero bueno, mi buena fe y sinceridad me hicieron ganar muchos amigos y amigas.

Fuera de eso, me invitaron a un grupo religioso. La verdad no me latía nada, pero lo hice por acompañar a un par de personas.
En ese grupo conocí a una niña muy bonita. Y pasó lo mismo que antes, alguien me dijo que yo se le hacía interesante y acabamos de novios.
Ella era de prepa y empezaba la universidad, yo en cambio ya llevaba semestres adelante.
Recién empezamos pero yo ya traía el plan de tener sexo. Fui con un camarada a una sala de masajes ahora sí a tener relaciones con una mujer.

Me tocó con una gorda llamada Sonia. Era un total inexperto, pero ellas tienen el don de hacerte sentir que eres el único hombre sobre la tierra, el más sexoso, y bien dotado. Bien actuada la muchacha.

Me sentí un poco culpable por engañar a mi novia, me justifico pensando en que ella era menor de edad todavía y no veía yo claro en la relación.
Fue un amor bueno, muy bonito, fue una edad padrísima, donde unos novios se conocen y hacen el amor como inexpertos.
Creo que en esa época ella tenía todavía 17 años.

La primera vez fuimos a casa de mi tía que estaba de viaje y me dejo cuidando su hogar. Compré condones y pasó lo que tenía que pasar. A esa edad uno no sabe del juego previo y haces todo estúpidamente.
Luego de ahí tuvimos otras sesiones de sexo en lugares escondidos. Incluso, varias veces casi nos cachan. Realmente fue aprendizaje para los 2.

Las cosas terminaron mal, su mamá se metía mucho en su vida, sus hermanos la trataban como bebé. Empezaba la universidad, unos vatos la andaban rondando (típico). Todo tronó y le prohibieron andar conmigo. Intentamos andar a escondidas, pero no se pudo, la distancia nos alejó, su familia fue la gran culpable de que ella y yo al final nos odiáramos.
Duramos como 2 años.

Haciendo remembranza su mamá sólo quería casarla con un joven de dinero, que ella fuera modelo de pasarela, que estudiara por diversión. Que sus otros hijos fueran actores, etc etc. Una bruja doble-cara la señora

Yo creo, que a ella, sí la amé mucho, pero nuestras vidas no se empataron.