miércoles, 14 de septiembre de 2011

Giovanni, en un sex shop de Miami

Cuando fui a Miami con unos familiares me la pasé divertido. Quería conocer y explorar y sentía que la ciudad era ideal para eso.
La verdad fui tímido. Estuve a punto de entrar a un bar denominado "bear bar", fue cuando supe lo que era. Un lugar donde se reunen hombres grandes, peludos, algunos en moto. Estuve ahí afuerita y dije, esto es mucho para mi, delgado y lampiño. Me sentía agua fresca en un oasis y mejor me retiré.

El último día antes de partir de regreso a México, nos hospedamos en un hotel muy cerca del aeropuerto.
Y justo cerca del hotel había una Sex Shop. Ya había conocido algunas en EUA, vi que era algo normal, iban incluso parejas y digamos era como gente haciendo el super. Sin embargo en Miami, es un tema distinto (después me di cuenta).  Me decidí a ir, tomé el auto rentado y me fui a la aventura, quería algo de morbo y tal vez ver una película gay en las cabinas.

Entré a la tienda, y estuve curioseando, sí había movimiento de personas. Muchos hombres claro. Con un poco de nervio entre a las cabinas de televisión. Un lugar obscuro, ya adentro vi muchos hombres parados ahí sin hacer nada, parecería que estaban en fila, afuerita de cada cabina.
No sabía ni que pensar, alcancé a ver un letrero en inglés que decía que estaba prohibido andar merodeando o algo así y que las cabinas eran de uso individual. Y yo pensando que hacen estos merodeando. Todavía tenía inocencia en eso.... pero entendí rápido las intenciones del lugar, sobre todo cuando en la cabina vi una ranura donde podía yo ver al vecino o viceversa, algo así como un Glory Hole.

Me sentía totalmente fuera de lugar, más bien no sabía como actuar. Me mentí en la cabina, luego me cambié a otra. No sé cómo estuvo, pero alguien se metió conmigo a la cabina. Era un gringo de unos 40 años, creo que traía shorts, era medio extraño, no sé... no guapo, no feo, era un gringo típico.
Me sentí extraño. Me empezó a tocar e hice lo mismo, se bajó el pantalón. Toqué su pene y en eso le dije en inglés claro, que si estaba bien que estuviéramos los 2 en una cabina, yo acatando según yo las reglas. No quería problemas en un país extranjero y menos que me fueran a cachar.
Hizo cara de duda y no sé como estuvo que mejor se salió de la cabina. Ahí me quedé yo o me cambié otra vez de cabina no sé. Sabía que jugaba con fuego, y empezaba a entender cómo funcionaba la situación.

En la cabina, estuve viendo una película y la excitación me hizo masturbarme un poco. Fue cuando se asoma un gringo por la ranura esa. Me veía con cara de que me quería comer, trataba de ignorarlo y sólo exhibirme, pero luego pone su pene ahí, estaba medio flácido y le hice el favor de tocarlo un poco, no pensaba chuparlo ni nada.
Salimos y como que me hizo señas de que lo siguiera, no sé eso está borroso en mi memoria, pero recuerdo que era un gringo señor de unos 42 años, grande, güero, con barba creo, no era un Bear como los que describí antes, parecería un padre de familia o un ejecutivo.
Este señor se fue a la caja, estaba comprando condones!!! y ahí recapacité y dije ayy wey, este me va a coger, la verdad me asusté un poco y quise salir corriendo de ahí.
Me fui a la salida, este hombre me pretendía seguir y en el estacionamiento, junto a su auto estaba un chavo y me dirigió unas palabras.
Todavía yo le contesto en inglés y me dijo que si hablaba español. Me quedé platicando con él. El otro, el gringo, salió y me vio y yo totalmente me hice el despistado. Me quedé junto a este chavo latino. Resultó ser de Ecuador, dijo que estaba en Miami por unos días, pero que vivía en Los Angeles. Me invitó a irnos en su auto a otro lugar a lo cual accedí, sobre todo porque ya no quería yo ver al Gringo con cara de sexoso.

Total, me fui con Giovanni, así se llamaba, él era un chico de unos 30 años, con algo de barba disipada, no muy alto, de buen ver. Hoy en día no recuerdo mucho su rostro, realmente no lo vi por mucho tiempo!!  Nos fuimos en su auto, me daba un poco de miedo irme con un extraño. Me dijo que si ibamos a un Motel y yo, me hice el interesante. Le dije que no traía dinero para eso, pero que el pagaría. No estaba seguro de meterme a un motel y le dije que mejor no. Además insinuaba que el sería el activo y yo el pasivo. Ya me veía yo en las noticias, muerto! no sé, pasan muchas cosas por la cabeza.

Me sugirió entonces ir a un lugar que el conocía, era una calle por no sé que rumbo y que nos quedáramos en su auto.
Se estacionó en esa calle amplia, con muy poco tráfico y algo obscura. Nos besamos un poco. Me invitó a chuparle la verga. Insisto en que los autos son lugares incómodos, y empecé a hacerlo del lugar del copiloto al asiento del conductor y el empezó a disfrutar.
No tenía circunsición y ahí me las ingenié un poco para darle placer, me gusto a mi también hacerlo, de repente me atragantaba o me daban nauseas, pero pude sobrellevarlo.
El decía cosas sucias, bueno normales. Me decía "sácame la leche", "te gusta mi lechita", "uy que rico papi", etc. Me sentí un perro sucio. En fin ya estaba ahí, tenía nervios que alguien llegara, pero el estaba al pendiente.

Me dijo que me quería meter el dedo a mi trasero y que yo también se lo metiera. Pude muy poco porque el sentado, pues mi dedo no alcanzaba mucho, pero yo en posición agachado hacia su pene pudo meterme el dedo todo lo que quiso.
La verdad me dolió un poco y me sentía incómodo, pero él parecía disfrutarlo, así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que venía la policía!!!, prendió el auto y arrancamos me dijo que me quedara agachado y así fue.

No tuvo orgasmo ni nada, pero parece que todo estuvo bien. Me dijo que me dejaría en el Sex Shop, donde estaba mi auto. Nos despedimos y claro no volví a saber de él.

Lo que me queda de aprendizaje de esta experiencia, es que puedes conocer a alguien en el lugar más inesperado, y te puede llevar en su auto a que se la mames y te meta el dedo por detrás, sea o no placentero.

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