La primera vez que fui con uno medio bien duro por detrás, gemí y grité. Estuvo bien. La otra vez, pues fue menos intensa, muy mecánica la cosa y ya no me convenció.
Por lo tanto un amigo, me presentó a un amigo vía whatsapp. Como quien dice nos hizo el match.Un par de mensajes un día, y al día siguente no perdimos el objetivo.
Nos fuimos a un hotel de paso, así sin conocernos. Sin embargo fue una gran experiencia, hubo un nivel de confianza muy cañon y enre gemidos y pujidos todo salió bien.
El casado y con hijos, igual que yo. Casi de la misma edad, dijo que era pasivo y que le gustaba pasarla bien.
Lamentablemnte un par de horas después, cada quien regresó a sus actividades cotidianas. Así solo conociendo de un día a alguien por textos, fuimos a cojer y platicar.
Pegaba unos besos que nunca, pero nunca antes nadie me había dado. La reverenda mamada también fue una cosa de otro mundo.
Fuera de eso debo decir que fue un momento químico único diría yo. Dos cuerpos revolcándose, sin ataduras en la privacidad de un hotel de paso.
Fue realmente bueno. Realmente dejó en mi más que un recuerdo, algo muy fuerte que no sé ni explicar.El sabía que yo iba nervioso, pero nos fuimos relajando y quedamos bien. Fue un chavo que me cayó super bien, en mi misma situación y súper comprensivo. El punto es que el fue la nalga de mi amigo, pero bueno omitiré ese detalle de mi mente.
Hemos seguido en contacto, a ver que pasa. Tal vez quede ahí, tal vez quede en conexiones frecuentes o con derecho. Uno nunca sabe. En nuestra situación es difícil. También importa lo que cada quien quiera. Yo por lo pronto estoy que le brinco para la próxima vez. El sexo es para disfrutarse, no limitarse.
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